diumenge, 31 de juliol del 2011

Catalunya: Independencia o suspensión de pagos

A la gente hay que ir dándole muchas explicaciones cuando piensas algo que se diferencia de la opinión generalizada. Mire usted ¡déjeme con mi quimera, que es mía! Es muy estresante y cansado.
Si la quimera tiene algo que ver con la disidencia, el separatismo o la independencia del país en el que vivo y trabajo, la cosa se complica de manera superlativa. Las explicaciones tipo “perdóneme usted por pensar a sí, pero creo…” se suceden intermitentemente como las paradas del metro. Da igual mostrar cifras macroeconómicas, situaciones políticas, inversiones grandiosas e inverosímiles en territorios increíbles… siempre suena más fuerte el aire al chocar con el tren durante el trayecto por el frío túnel de la incomprensión –siguiente parada: Plaça Espanya-.
Si además eres de procedencia andaluza, como yo, y pregonas a los cuatro vientos que España expolia a Catalunya desde hace mucho tiempo (en ‘román paladino’ adrede) y que ya vale de mantener a otros con el sudor de nuestra frente, me crucifican directamente en las fuentes de Montjuic o en el Parque de la Ciudadela. Menudo imbécil –escucho a veces murmurar bajito, cuando me doy la vuelta. Claro que cada vez menos. Allá por los años 90 del siglo pasado era una mayoría la que me tenía por cretino, anodino y barbilampiño político. Cada año que pasa el asunto (de ‘menudo imbécil’) va a menos hasta llegar a un 50% en los momentos actuales.
Según lo dicho en el parágrafo anterior, el avance sustantivo me convierte en poco más de una década en la mitad de tonto que antes, siempre según la docta opinión de conocidos, amigos, compañeros y algún que otro familiar. No hablemos ya de la plebe lacaya del capital centralista-monopolista español y sus adláteres, ya sean bipartidistas peperos o sociatas.
Todo tiene sus ventajas. Yo me lo paso bomba cuando le digo directamente en la cara a algún come-bollos extremeño, andaluz o castellano (de las anchas castillas) convencido de las bondades del sistema del reparto equitativo de las balanzas fiscales Españolas que son “mu solidarias” y que los catalanes somos tacaños, cromañones y estreñidos por ir en contra: “Mira amigo, estáis viviendo del momio catalán y de los fondos FEDER, y lleváis más de medio siglo intentando salir del agujero sin conseguirlo nunca, confiando en la ‘cuota de partido’ desde los ‘madriles’ y en la verborrea mafiosa y desagradecida de vuestros líderes semi-analfabetos funcionales cuyas lenguas desagradecidas se asemejan a las de las protagonistas de la película Anaconda”. Y mientras tanto en Soria (creo) te compras un billete de autobús por 60 céntimos y en Barcelona te gastas 1,45 y así igual con el pan, agua, luz, butano, cine y cesta de la compra en general. Las jubilaciones y la sanidad pública –no obstante- son igual para todas las ‘regiones’.
Me responden con rapidez que “como puedo pensar así siendo andaluz de procedencia”. Sí, soy andaluz y a mucha honra, pero no tonto, que no es lo mismo que aquello de “dame pan y dime tonto” sino al revés. Trabajo en Catalunya desde hace más de 45 años, pago aquí mis impuestos y veo que se los gastan en otros lugares en formato de trenes de alta velocidad, aeropuertos inservibles, autopistas gratuitas y ‘planes de empleo rural’ para toda la familia. Mientras tanto por aquí nos vemos obligados a cerrar centros de atención primaria y quirófanos por falta de dinero, no de intención política. Con el agravante de que encima los voceros del reino pregonan a los cuatro vientos que “Catalunya va mal por culpa de la derecha”, cuando en los últimos siete años ha gobernado la izquierda pijo-progre más retrógrada, equivocada y corrupta de manera generalizada (más de 30 años diputaciones y ayuntamientos importantes). La misma izquierda que pretende vender nuestro aeropuerto de El Prat a la empresa privada porque, claro, es de ellos. Los mismos que tardaron una eternidad en poner en marcha el AVE Barcelona-Madrid, casi la única vía de alta velocidad que se ha demostrado rentable en la piel de toro. Los mismos que nos hacen pagar cantidades exorbitantes por irnos a bañar de Sant Boi a Sitges o a la Costa Brava, mientras construyen un AVE Toledo-Cuenca-Albacete para 30 viajeros diarios o centenares de autopistas a dos carriles por banda gratuitas. Pero claro, el idiota traidor (a quién, porque a Andalucía no) soy yo, que voy pregonando estas cosas y además en castellano…
Los grandes inquisidores sociopolíticos de la intelectualidad española, supuestamente avanzada, más bien globalizada, de la vanguardia, siguen con aquello que dijo Carlos Marx: “Los nacionalismos son los peores enemigos del internacionalismo proletario”, frase que seguramente repitieron hasta la saciedad Mao, Lenin, Stalin o incluso Troski, mientras obligaron a las naciones del Este a convertirse a la fuerza bruta en la Unión Soviética para provecho político y económico de la madre Rusia, que es la forma más ‘democrática’ de unirse, evidentemente. Cambiemos el yugo del Zar o de los mandarines por los sóviets Siberianos de Stalin o de los 60 millones de chinos ‘sacrificados’ por Mao en pro de la modernidad y la igualdad económica.
El expolio de unos para beneficio de otros jamás ha tenido un éxito continuado. La actual configuración política y económica del Estado Español ha entrado en vía muerta. Ya no vale la invención sibilina y maquiavélica de un federalismo ficticio que perpetúe la desigualdad, tal y como propugna la avanzadilla supuestamente socialista española. Ahora ha llegado el momento de poner los puntos sobre las íes, de decir con claridad que algunas regiones de España son realmente regiones-apéndice del nacionalismo español permanentemente empobrecidas por falta de esfuerzo común e ingenio, y que existen por sí mismas comunidades históricas que son expoliadas por una mayoría altamente improductiva y permanentemente.
Ha llegado el momento de la ruptura o la quiebra del sistema. Las mentiras políticas se perpetúan, el engaño sistemático ya no surte efecto tal y como nos muestran las recientes encuestas de uno y otro bando. El desequilibrio mental de la supuesta izquierda progresista española le ha dado alas y razones evidentes a la derecha conservadora más reaccionaria para que tome el poder. Las equivocadas políticas progresistas (ejemplo: Ley de la Dependencia o el famoso café para todos) basadas en el beneficio de unos con el esfuerzo superlativo de otros, no han podido aplicarse en la actual coyuntura por utópicas. Las políticas españolas de los últimos decenios basadas en el “pelotazo” y el apoyo indiscriminado a los banqueros han fracasado. La asfixia económica de las zonas más ricas del Estado está próxima a producirse.
Antes de que eso llegue definitivamente a empobrecernos a todos por igual más vale iniciar el camino de la soledad. Que cada palo aguante su vela.
Pedro Morón de la Fuente

divendres, 8 de juliol del 2011

Síntomas de la prepotente decadencia española

El país en el que vivimos da muestras cada día de mayores síntomas de decadencia. Una decadencia que enseña su lado más prepotente cuando gasta millones de euros en lujos superlativos que pueden evitarse perfectamente.

Ejemplos al azar…:
-Aeropuerto de Ciudad Real a todo trapo, previsto para 2 millones de pasajeros anuales y que no sobrepasa los dos vuelos semanales. El bar lo utilizan habitualmente los miembros de la seguridad (léase la Guardia Civil) y el personal. Brilla el mármol por doquier…


-El AVE Toledo, Cuenca, Albacete. Parece ser que el algún tramo lo utilizan poco más de una veintena de pasajeros, con paradas en pueblos ovejeros.

-El ministro Pepe Blanco firma un mes antes de las últimas elecciones autonómicas la concesión del AVE en Extremadura, por valor de más de 3.000 millones de euros. Ya me explicará alguien la enorme distancia que hay entre Cáceres, Badajoz o Mérida, capital del imperio de la subvención y los fondos FEDER.

-Proyectos en construcción del AVE en la mayor parte de Andalucía que, una vez acabados, se convertirá en la zona con más alta velocidad del planeta (superando si cabe a la nipona).

-La ciudad de Granada está a punto de acabar la construcción del metro. El ayuntamiento de tan bella ciudad andaluza, no paga la pequeñísima parte que le ha asignado la Junta de Andalucía (unos pocos millones euros de nada) porque argumenta que no tiene fondos disponibles. De alguna parte sacarán el pellizco…

-Una ministra española regala en el año 2010, a un departamento de la ONU, 100 millones de euros para la lucha por la igualdad de la mujer en el mundo mundial.

-Más de 9.000 millones de euros gastados en el plan E el pasado año, para levantar plazas y aceras y volverlas a construir, bajo la excusa de creación de empleo.

Mientras tanto en Catalunya nos vamos apretando el cinturón, cada vez más, viéndonos obligados, por ejemplo, a cerrar CAP (Centros de Atención Primaria) vecinales o a cerrar quirófanos muy necesarios porque no llegamos a final de mes. El gobierno central cierra las puertas a pactos establecidos con Catalunya (como el de los 1.400 millones de euros) después de que nos expolian cada día 60 millones de euros por derecho de conquista indiscutible.

Los crédulos ciudadanos van leyendo estas noticias publicadas en pequeñas columnas de los diarios y hacen caso omiso, como si no fuera con ellos. La realidad es muy distinta y muy tozuda: la pasta para el derroche indiscriminado sale precisamente de nuestras nóminas, nuestra declaración de renta y otros muchos impuestos directos e indirectos. Así vamos muchos catalanes, con la soga al cuello, temerosos de que nos de un ictus o un infarto de miocardio. No es raro, pues, que cada vez las encuestas den más posibilidades a los partidarios de la independencia de Catalunya, desviación que no la provoca, precisamente, ningún partido separatista reconocido.

dimecres, 15 de juny del 2011

Los sueldos de médicos y enfermeras y la insolidaridad catalana

A estas alturas deberíamos de saber todos que al movimiento 15-M se le han añadido los llamados “antisistema”, (como era de esperar por cierta afinidad ideológica) y también la clase llamada popularmente como “pijo-progre”, dejada de la mano de dios después de los dos últimos comicios electorales (autonómicas y municipales).
Estos últimos se han arrimado al legítimo movimiento de los jóvenes para, según mi visión de las cosas, echar leña al fuego, aprovechando la coyuntura del momento y el desconcierto general. Lo mismo han hecho y hacen con el tema de los llamados “recortes” que según ellos está haciendo la Generalitat de Catalunya de Sanidad, Enseñanza y temas sociales.

A este respecto recuerdo perfectamente algunas conversaciones que habitualmente mantenía con mi mentor Ermengol Passola (ya fallecido lamentablemente) a principios de este nuevo siglo, cuando me excedía en mis apreciaciones sobre el déficit fiscal catalán y sus intríngulis.
“–Pedro ten siempre en cuenta –me decía- que si el Govern de la Generalitat actuase de otra manera peligran los sueldos de médicos y enfermeras.“
Yo desde mi ignorancia no lo veía así y creía que era una manera como otra de parar mis ímpetus y mi sed de justicia económica y social al respecto de Catalunya. Pero he aquí que, pasado el tiempo, aquellas palabras de mi maestro en la materia que tratamos, se han convertido en una realidad incontestable: no hay dinero para todos los maestros, enfermeras y médicos. Cierran quirófanos, despiden a trabajadores y se chapan urgencias y CAP en barrios ciertamente necesitados. Y como la culpa es negra y no la quiere nadie se la echan al gobierno que lleva cuatro días al frente de Catalunya…
No está mal, ahora ya sabemos, por la única balanza fiscal que publicaron hace unos cuantos años los oligarcas madrileños, que se nos habían escamoteado más de 15 mil millones de euros convictos y confesos en las cuentas del estado español. Ahora las previsiones son de unos 22 mil millones, o lo que es lo mismo, 60 millones de uros diarios (¡10.000 millones de las antiguas pesetas cada día!).
No conformes con el asunto (y por un claro remordimiento de conciencia) deciden oficialmente devolvernos 1.400 millones de euros. Finalmente no lo hacen y de todas esas lluvias se derivan los lodos de ‘los sueldos de las enfermeras y los médicos’ preconizados hace diez años por el difunto Ermengol Passola y que se ha convertido en una realidad.

Se han montado, se montan y se montarán centenares de manifestaciones en toda Catalunya contra los “recortes” injustos que la actual Generalitat está llevando a cabo. La tabla reivindicativa la han añadido, justamente, a la realizada por los justamente “indignados” pero bajo un cariz partidista y político que huele muy mal. Que devuelvan a los catalanes lo que injustamente nos quitan y tendremos para pagar a todo el mundo y nos sobraría para hacer un hospital nuevo en cada comarca y los Juegos Olímpicos anualmente en cada una de las cuatro capitales. Si se trata de solidaridad interterritorial que nos pregunten en qué grado y cantidad queremos serlo… No puedo tragarme, por intragable, que ningún gobierno democrático cierre quirófanos, servicios de urgencia o CAP por estar más a la derecha o a la izquierda. Búsquense otra escusa que no cuela.

Visto lo visto, si a alguien hay que reclamar es al repartidor de la ‘menjadora’ o sea; al gobierno socialista. Claro que en el imaginario popular interesado ha quedado fijado aquel chiste: ‘el hilo de cobre la inventaron un gallego y un catalán tirando de una peseta’. La contrapartida es que cuando se habla y se ponen tópicos a Catalunya entramos en el mismo saco algunos millones de andaluces, extremeños, gallegos, que ya somos parte de la tierra y que pagamos los impuestos aquí como el que más. No obstante es frecuente poder constatar que son precisamente estos últimos los que más arriman leña al fuego en lo referente a la presunta insolidaridad fiscal de los catalanes, arrimando la sardina, al ascua y haciendo el juego sucio a los escamoteadores reales.

Pedro Morón de la Fuente
Periodista

dijous, 9 de juny del 2011

Derecho a decidir (¿Cómo dice?)

Para los que se consideran demócratas de verdad, se da por entendido que todo aquello que suene a nazismo, imposición, guerras fraticidas, enfrentamientos violentos, dictaduras, tiros, bombas y un largo etcétera, ha de estar descartado de antemano en toda ideología que se precie.

Por el contrario el diálogo, la propuesta coherente, la toma de posturas a izquierda, derecha o centro, han de ser admitidos por todos como algo normal. Mucho más, por tanto, ha de ser lógico y elemental, el derecho a decidir, el de manifestarte independentista, nacionalista o unionista, español, andaluz o madrileño, servio o croata.

Pero hay muchos individuos en este país, que a pesar de llevar la palabra democracia dibujada en la frente para poder distinguirse, consideran que los derechos señalados en el segundo parágrafo están fuera de lugar. Su argumentación es simple: ‘España es una y no veintiuna.’ Y yo me pregunto ¿Cuándo procedieron a la unificación de las españas lo hicieron democráticamente? ¿Hubo algún referéndum al respecto? Bueno, parece ser que no, muy al contrario utilizaron los métodos del primer parágrafo.
Es evidente que aquellos que ponen en tela de juicio las nacionalidades históricas del Estado Español, no cuentan demasiado con los ciudadanos de las mismas. Los amos no han de consultar con los criados los asuntos de la propiedad…

Deducimos por lo dicho que el status quo no puede romperse de ninguna de las maneras en este país, y los que piensan diferente han de volver a las catacumbas o callar y conformarse porque, esos demócratas de pedigrí unionistas empedernidos gritan más, tienen el ejército y la razón suprema de su parte. “Antes roja que rota” gritaban los parlamentarios españoles del siglo XX a las primeras de cambio. O aquello de Azaña: “Está visto que Barcelona ha de ser bombardeada cada 50 años para que sepan quién manda”, ¡válgame Dios! Pues así estamos todavía..

-Pues mire usted, es que yo quiero ser catalán y no español…
-¿Cómo? Usted es español porque ha nacido en España… Y si me apura católico, apostólico y romano porque está bautizado ¿Si o no?
-Mire usted, pues si, pero…
-Usted lo que es un separatista de mierda, un desvergonzado y un insolidario. Seguro que ahora me saldrá también con lo del déficit fiscal…

Claro, y así empieza y acaba la cosa, porque los defensores de la indivisibilidad de la entelequia española no atienden a razones de ningún tipo, y entienden la disidencia como un crimen abominable que no ha de ponerse en tela de juicio. Es un dogma y la democracia está muy por debajo de eso.
Incluso los del 15-M de plaça Catalunya –sorprendentemente- se han tirado no sé cuántas semanas para incluir en su ideario “El derecho de autodeterminación de los pueblos” (o lo que es lo mismo el derecho a decidir), ya aprobado por la ONU hace muchas décadas. Se nota que les sonaba a ‘catalufo’ independentista y ESO NO, hasta ahí podíamos llegar…

Pedro Morón de la Fuente

diumenge, 24 d’abril del 2011

Independentisme fragmentat

El món de l'independentisme català camina manifestament revolt, i mai millor dit. Els d'un costat s'han passat a l'altre i els que criticaven als uns i els altres, ara són íntims amics. Podria considerar-se normal, ja que les aigües revoltes tendeixen a estroncar-se tard o d'hora. Ocorre que el material que manegem és altament sensible i no pot tractar-se a la lleugera ni aplicar-se-li l'anterior paràgraf, és necessari una anàlisi seriosa i no serè jo que em veig incapaç de fer-lo en les actuals circumstàncies.
Si de cas m'atreveixo a esbossar, des de la meva modesta perspectiva, algunes pinzellades del que ha ocorregut, en la seguretat que gairebé ningú hi ha gosat fer-lo amb claredat. No crec necessari citar noms de líders ni partits concrets, ja que no ajudaria gens a la qüestió, al contrari, la complicaria.

D'una banda la divisió que s'ha produït al si de l'independentisme català, i que he viscut personalment des de dins, és inqüestionable i no ho hauria fet millor el servei secret de l'oligarquia centralista espanyola, ni tampoc els defensors de la unitat indivisible de las ‘españas' profundes. A això ha contribuït notablement l'enfrontament obert d'alguns dels líders independentistes més carismàtics que, s'entén, estaran a la ment de tots. La brunete mediàtica ha ajudat tot allò possible a la confusió general, però alguns mitjans de comunicació catalans, sobretot certs fòrums independentistes d'internet i de molta circulació i arrelament, que han aplicat una ideologia purista i selectiva que en la majoria d'ocasions ha propiciat la divisió, fregant fins i tot el racisme i la xenofòbia.
Per una altra, hi ha hagut maniobres amb rerefons altament polític bastant sospitoses. Parlant clar: el transfuguisme que han practicat algunes personalitats de renom ha estat a l'ordre del dia, sense amagar-se en cap moment i a cara descoberta. No fer-ho així hi hagués estat gaire més sospitós.

Des d'un principi (molt abans de la manifestació dels 10 mil a Brussel·les) i per palpable partidisme, s'ha injuriat la participació de nombrosos militants del partit que més independentistes pot aportar: Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). D'això han pres bona nota directament els dirigents d'aquest partit. Però sembla que el propi moviment independentista, encara en la seva situació de profunda divisió, no s'ha adonat en tota la seva extensió d'aquest detall de vital importància de cara a la consecució de la independència de Catalunya. Pot ser degut al fet que es considera els independentistes de Connvergència com de “baixa intensitat” per posar alguna qualificació distesa. Fins i tot alguns antics destacats convergents, passats a l'independentisme més radical, fiquen el dit profundament en aquesta nafra oberta i són, ara, els més bel·ligerants anticonvergents.
Per això no és estrany que aquests coneguts elements, partidistes, i de poques mires per cert, vegin extravagants les actuals posicions en defensa de l'independentisme de Jordi Pujol o Artur Mas entre altres molts, amb tots els matisos que es vulguin, però posicions independentistes al cap i a la fi. Fa la impressió que veuen millor els líders convergents com a comparses del autonomisme y el ‘pactisme' que com a partidaris de la independència a mitjà termini, possiblement perquè interessa als seus mires personalistes i egòlatres. Postura netament equivocada i que condueix al moviment independentista actual, inevitablement, a un carreró sense sortida i amb trampa inclosa. La sentència que proposo ja s'ha dit fins a la sacietat: sense CDC no pot haver-hi independència de Catalunya en la conjuntura actual.

Ha de dir-se amb tota rotunditat que és una llàstima que un moviment sorgit de la societat civil més aviat espontani, pacífic, i capaç d'aglutinar a centenars de milers de persones amb tan pocs efectius humans i econòmics, se'n vagi al trast fragmentant-se en múltiples formacions que l'únic que han aconseguit ha estat “colar” al Parlament a quatre diputats de SI (tres i un, més aviat). El curiós és que ni aquests quatre diputats han aconseguit mantenir-se units, i a més a més hagin qualificat a aquest avanç com a triomf indiscutible de l'independentisme català, quan el major partit independentista amb representació parlamentària és ERC i ha perdut en l'última contesa electoral 11 diputats ( de 21 a 10), la qual cosa sumat amb els dits ens dóna una quantitat negativa de menys 7 diputats comptant els 4 guanyats per SI.
Per a aquest viatge tantes alforges? Qui ha guanyat escons? CiU Per què? Hi ha diverses respostes, però una d'elles ha estat la desunió de l'independentisme que molts ciutadans han pogut observar palpablement. Per tant tan sols cal aplicar el refrany de l'acudit, “vergueta, que em quedi com estic”.
Una altra de les respostes donades pels ciutadans al desgavell electoral independentista és la pèrdua de vots que se n'han anat enlloc, a causa que els grupuscles que es van presentar a les eleccions amb els seus líders il·luminats no van arribar, de cap manera, a la quantitat legal exigida. Ha estat tal el desgavell en el món independentista que a alguns líders que van menysprear en les últimes autonòmiques els presenten ara com a caps de llista en les municipals de Barcelona.

El cantant Ramoncín deia un dia d'aquests en Canal Català –més o menys- ‘Aconseguir la independència de Catalunya és summament fàcil, només cal presentar-se a las eleccions y guanyar-les' i ho va repetir diverses vegades. De la manera que ha quedat aquí expressada la qüestió, i que reflecteix la realitat existent sota el meu punt de vista, tardarem molt a aconseguir aquest objectiu. No obstant això la consulta de Barcelona ha deixat àmpliament demostrat que, extrapolant els resultats a les municipals, hagués estat el partit majoritari en unes hipotètiques eleccions. Condició sine qua non: unitat d'acció i front únic, quelcom que analitzant succintament el panorama actual, en el que imperen els personalismes, elitismes i sectarismes diversos, és més que impossible.

Pedro Morón de la Fuente
Periodista

dilluns, 28 de març del 2011

La “izquierda progresista” española o la desvergüenza nacional

Cansa ya leer constantemente las argumentaciones insustanciales de ciertos carcamales de la política. Dinosaurios esperpénticos potenciales que viven y trabajan en despachos-museo fosilizados y que asoman sus garras al exterior para criminalizar lo que ellos llaman “la derecha”. No se refieren a la derecha derecha. Esa derecha que legítimamente (o no) ocupa ese espacio político que favorece, irremediablemente en la democraacia que nos hemos dado entre todos, a empresarios, el libre mercado, a la banca (o finazas especulativas) y que va en contra del avance de los trabajadores. Una derecha que persiste, y persistirá, por los tiempos de los tiempos.


No, los paquidermos creadores de opinión de la política “izquierdoso-pijo-progre” de ahora, no se refieren a esa derecha. Sus ataques van dirigidos hacia otra derecha que les parece más peligrosa; el centro derecha o la derecha democrática, democristiana, democrata-liberal, y partidos por el estilo. ¿Por qué? Porque ven peligrar su espacio político, el único que les queda después de haber renunciado a la revolución proletaria, al comunismo, al socialismo y a todos los ‘ismos’ de la izquierda tradicional. La derecha –dicen- siempre es la derecha, ya les gustaría, ya, que todos fueran de la Falange…Ellos son la izquierda progresista y siempre lo será aunque ahora no esté de moda y sea hasta mal vista por no poner en practica sus ideales. Es esa izquierda que tira la piedra y esconde la mano. La misma que ha dejado arrasadas las costas y las ciudades de asfalto y ladrillo. La que ha metido la mano en el cajón igual que hace la derecha derecha.

La mismísima izquierda que ha dejado las arcas de la Generalitat de Catalunya cargadas de facturas impagadas y sin un euro. La que hará lo mismo, en breve, cuando pierda otras muchas autonomías. La que argumenta razones peregrinas para haber dejado en bancarrota a siete millones y medio de personas, apoyándose en las ayudas a las capas más desfavorecidas de la sociedad con quienes tampoco han cumplido, por aquello de “estirar más el brazo que la manga” durante sus desastrosos siete años de mandato. Ahora sólo les queda que echar los leones a Artur Mas (y a Rajoy, por lo que se ve llegar) y proclamar a los cuatro vientos que son más inocentes que las ánimas benditas.


Es esa izquierda, vergonzosa, que ha renunciado en los últimos treinta años, a sus principios más fundamentales. La que ha vendido a los trabajadores y ha ‘comprado’ a los sindicatos, la que nos metió en el ‘ajo’ europeo y del euro sin medir las consecuencias. La “izquierda progresista” que tiembla y acepta sin recato las órdenes de una señora de derechas llamada Ángela Merkel ¿les suena? La misma izquierda que ha gobernado durante los años en que ha florecido la burbuja inmobiliaria. La misma “izquierda” que no ha dudado en secundar las políticas proteccionistas de Obama, Sarcozy, Merkel o Gordon Brown, en políticas financieras consistentes en robar a los pobres para premiar a los ricos.


Exactamente esa pseudo-izquierda que vende material bélico a países del tercer mundo a los que después envía tropas para salvar a sus ciudadanos de las garras de los mismos compradores, en un derroche sin precedentes de desvergüenza. Seamos serios señores. La izquierda tradicional a la que se refieren esos políticos dinosaurios antediluvianos, que pueden ser profesionales o ciudadanos crédulos de a pie, ya no existe en el Estado Español. Hace tiempo que ha desaparecido.


Dejen de argumentar idioteces contra la social democracia (que ustedes mismos introdujeron en este país vía Billy Brand) y dedíquense un tiempo a reinventar de nuevo su izquierda obsoleta. Cuando lo hagan, si es que lo hacen, dejen un espacio para la participación de la clase trabajadora, a la que tienen muy olvidada en sus programas electorales. Déjense de “barones”, “capitanes”, de poltronas y sueldos millonarios. Vuelvan al tajo con los obreros (a los que tienen bastante desamparados. Recuerden, 4,5 millones de parados, casi el doble de la media europea) y recuperen, de verdad, su espíritu solidario y progresista.





Pedro Morón de la Fuente

Periodista

divendres, 11 de març del 2011

Carta oberta de la PDD


Carta oberta al Govern de la Generalitat i als governs d'altres institucions catalanes:
Els representants de les institucions catalanes recorden, públicament, moltes vegades, que una de les característiques més remarcables del nostre poble és tenir una xarxa d'entitats cíviques, socials i culturals que articulen la societat civil. La vida associativa constitueix, en efecte, la cara i els ulls de la identitat nacional catalana i és una de les fonts del seu benestar col·lectiu. Per això, sempre, especialment des que hem entrat en el procés de restabliment de les nostres llibertats, hi ha hagut una constant complicitat entre les nostres institucions representatives i aquestes associacions. S'ha construït una relació de mútua simbiosi que impulsa el progrés del poble a tots els nivells.
L'associacionisme català se sosté gràcies a les aportacions voluntàries de la gent que hi participa i als ajuts que rep de les institucions, que ho tenen en compte en els seus pressupostos, per més que no signifiquin una quantitat especialment apreciable.
Tot i això, en els moments de crisi com els que estem experimentant ara, els nostres governs, que no deixen d'insistir en la necessitat de mantenir viu l'associacionisme a fi d'alimentar el benestar col·lectiu, deixen de posar l'atenció que caldria per garantir les activitats que realitzen sense afany de lucre. De fet, molts projectes, dotats d'ajuts econòmics aprovats, no es poden dur a la pràctica per incompliment puntual dels qui, des de les tnstitucions públiques, s'han compromès a copagar-ne els costos. La situació ha esdevingut tan greu que moltes entitats, solvents i de prestigi, es veuen obligades a plantejar-se si han de plegar.
Davant d'una pèrdua anunciada de tantes associacions, de conseqüències tan negatives per a la vida del nostre poble, és urgent que els dirigents de les nostres institucions públiques reconsiderin la seva conducta, almenys per evitar mals difícilment reparables. Perquè, com és ben sabut, la gran majoria de les entitats en procés de liquidació han necessitat molts anys per aixecar-se i créixer.
Fem una crida, doncs, mitjançant aquesta carta oberta, a les institucions, perquè es replantegin aquesta decisió, tot demanant que s'hi adhereixin les entitats afectades avui, o probablement, un demà proper. Cadascuna d’aquestes entitats forma part d'un tot que permetrà veure les dimensions que ha pres aquest conflicte i contribuirà a estendre el crit d'alerta cap als nostres representants elegits. Manifestem que la PDD no rep cap subvenció de les nostres institucions i, per tant, el nostre objectiu és contribuir a la cohesió social del país i a solidaritzar-nos amb les entitats que necessiten els esmentats ajuts. Volem que les entitats de la societat civil sobrevisquin!


Plataforma pel Dret de Decidir

Amnistia Internacional

Una entrevista sobre la Feria de Abril de Barcelona