dissabte, 31 de gener de 2009

Mentiras

A veces uno lee cosas muy interesantes. Muy pocas veces en los grandes medios de comunicación, por cierto.

El desastre que produjo el viento el 24 de enero era inevitable. Aunque los meteorólogos hubiesen puesto el grito en el cielo, se hubiesen caído los árboles por el mismo lado y el fatídico túnel de bateo del Club de Béisbol y Sófbol Sant Boi se habría derrumbado de la misma forma. Cabe la posibilidad, no obstante, de que si los responsables del Govern de la Generalitat de Catalunya hubiesen advertido a tiempo y adecuadamente, el desastre se hubiese producido de otra manera... No metamos el dedo en la herida...

Lo que no es de recibo es la mentira. Yo estaba en casa tranquilamente cuando comenzaron a caerse los árboles de mi jardín y, salvo los meteorólogos, nadie me avisó del gran peligro que se avecinaba.

Un columnista valiente de e-noticies confirma las sospechas que todos tenemos y tiene el valor de manifestarlas. Si queremos jugar a "informadores" hemos de hacerlo con todas las consecuencias. El poder ablanda plumas y teclados... El periodismo sigue siendo peligroso...

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