dimarts, 8 de febrer de 2011

Cortinas de humo

No entiendo mucho sobre política internacional pero me voy a permitir unos apuntes. Nos han hecho, y nos están haciendo, ver en los más importantes medios de comunicación que el tal Mubarak (Egipto) es muy malo. Lo mismo nos han hecho creer del otro dictador de Túnez. Misma proyección personal del resto de dictadores del norte de África, Gadafi incluido.
Lo que echo a faltar en esos grandes medios de comunicación españoles es una explicación periodística seria sobre cuales son las alternativas democráticas a tales dictadores.

¿Quizás una democrácia islámica? Si son compatible estas dos palabras.

¿Un régimen integrista islámico?.

¿Una democracia auténtica? ¿Cómo?


Si nos vamos de Guatemala a guatepeor, sería mejor y mucho más serio que los semi-informados corresponsales enviados a esos países islámicos en conflicto nos contasen la verdad verdadera. A saber: que lo más seguro es que a medio plazo esas naciones norteafricanas y de oriente Medio, corren el peligro de convertirse en regímenes donde impere el integrismo islamista más radical, estilo Irán o Arabia Saudita.

¿Por qué entonces tanto empeño en que se vaya Mubarak? Desde luego es muy malo y debe irse. Además tendría que devolver los 40.000 millones de euros (o dólares, no se muy bien) de los que se ha apoderado a lo largo de 30 años de mandato.

¿Será peor el remedio que la enfermedad? En breve lo sabremos.

También pueden ser cortinas de humo que se inventan los medios para tapar agujeros nacionales. Póngase como ejemplo las leyes del tabaco, la violencia de género, las batidas periodísticas contra la iglesia o viceversa.

No importa que tras Mubarak se metan en el gobierno egipcio unos señores con barba que mandan o más bien ordenan en clave política y religiosa a la vez, con una soga en la mano izquierda y una piedra en la otra...

O sea: vamos a tener entretenido al personal para que no piensen que les falta dinero para llegar a final de mes y que estamos a las últimas y pidiendo limosna a Angela Merkel y al BCE.

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